MATIAS KRITZ

instagram

VAN DER KRITZ

ALEJANDRA VAN DER LANDMATIAS KRITZ | Buenos Aires, Argentina | www.vanderkritz.com | @vanderkritz

 

VAN DER KRITZ

 

Es un colectivo artístico formado por Alejandra Van der Land (1974) y Matias kritz (1973), con sede en Buenos Aires, Argentina.


En sus más recientes trabajos, investigan las relaciones entre naturaleza, cultura y técnica, explorando ideas sobre futuro, memoria ancestral, ecología y automatización. Interesados en los dos espectros que acechan la Tierra en el siglo XXI: "El espectro de la catástrofe ecológica y la automatización”, palabras con las que Peter Frase, comienza su libro

Cuatro futuros.


Utilizan la ciencia ficción especulativa, para abordar los crecientes sentimientos de miedo, negación y escapismo que se van compactando dentro de las personas en las sociedades modernas, interesados en abordar un final de mundo interior, emocional y decolonial, como una posibilidad de imaginar nuevos comienzos “locales y tecnodiversos”.


Sus prácticas artísticas se inspiran y se construyen sobre ciertas formas de conocimiento de la cosmopraxis de pueblos indígenas y afrodescendientes en Latinoamérica, como una alternativa posible al sustrato universalista, monoteísta y antropocéntrico del capitalismo.
Utilizan tecnologías multiplataforma de animación 3D, herramientas de programación visual de código abierto (PureData) y sintetizadores modulares, para generar un híbrido entre la ejecución humana y la generativa.


Para abordar su obra reflexionan los conceptos de multinaturalismo y perspectivismo (Viveiros de Castro), los manuscritos de cosmovisión andina (Francisco de Avila), las teorías multiespecies (Donna Haraway), asi como el pluralismo de técnicas (Yuk Huin), entre otros.

 

van der kritz (the sky behind the eyelids) short film
el cielo detràs de los pàrpados
vdk

Van der Kritz: "El cielo detrás de los párpados" Short Film (2021)

 

Con “el cielo detrás de los párpados”, hemos estado pensando el problema de la visibilidad, de la clasificación del mundo a partir de lo que se ve, y en las posibilidades de transformación interior y decolonial, que nos ofrece la crisis pandémica y la urgencia ecológica.


En la primera escena de la película, un volcán CGI, llora por la humanidad. “ Hace millones de años éramos polvo intergaláctico”, va narrando una voz futurista y envejecida, “una serpiente de humo flotando en espiral sobre la placenta viva del universo”, las palabras funcionan aquí, como un agujero negro, que traslada al espectador a una dimensión cósmica y emocional, donde percibir los átomos de sus cuerpos, como una constelación en miniatura.
El Cortometraje está inspirado en los rituales funerarios de la diàspora africana, como experiencia sanadora del dolor colectivo. Las sacerdotisas son las que calientan los procesos para recibir el conocimiento cósmico, realizando trabajos de curación y guía. En los rituales del LUMBALU, las mujeres son las hiladoras del tejido espiritual comunitario. Lo femenino simbólico representa en nuestro trabajo, la magia oscura, lo oculto, la emoción y el deseo, todo aquello categorizado como amenazante, que subvierte el orden establecido.


Para la creación del cielo y la atmósfera, buscamos representar “el cinturón de venus” un fenómeno atmosférico donde el espectador está rodeado por un resplandor rosáceo, que se extiende 10 o 20 por encima del horizonte, separado por una capa oscura, el único momento donde podemos ver la sombra de la tierra, para ello utilizamos un simulador procedural de iluminación.


Todas las escenas transcurren en el agua, como cuerpo de memoria planetaria. Creamos un río interior, un flujo sanguíneo, genésico y femenino, que arrastra hacia el mar, las ruinas del capitalismo colonial. Los restos de un régimen necro-político, que comenzó con la llegada de los europeos en sus barcos coloniales y esclavistas, a las costas de lo que llamarían, América.
Imaginamos criaturas oscuras y vegetales, como los únicos sobrevivientes del planeta tierra. Cuerpos conectados a una red oscura de actividad cósmica, que les permitió procesar información vital, dentro del brutal, mundo postmoderno. Transmutaciones de formas que se mueven en la oscuridad, detrás de la epidermis y en lo profundo del monte, entre vegetales y fantasmas, ahí donde nacen los fluidos salvajes.


La reflexión cosmopolítica del cortometraje está inspirada en el “malungaje”, en como una diversidad de personas pudieron reconocerse y generar un espíritu de solidaridad, en un contexto de oscuridad radical y sufrimiento. En la cultura africana, cada individuo es denominado «muntú», que no es sino el singular de «bantú», palabra que denomina la unión de todos los entes, vivos o muertos, humanos o animales, incluso minerales, que comparten una energía, que une al hombre con sus ascendentes y la tierra que ocupa. Malungaje es la fuerza del deseo convertida en fuerza común.


UBUNTU : YO SOY PORQUE NOSOTROS SOMOS